lunes, 31 de mayo de 2010

Mensajes al Reyezuelo de la Moncloa


Cualquier ciudadano puede dirigirse al Presidente del Gobierno en la siguiente dirección. Es, sin embargo, altamente improbable que reciba alguna vez respuesta.

https://portal-scc.presidencia.gob.es/ciudadan@s/contacto.jsp


Mensaje 1. Sevilla, 28 de Mayo 2010:

"Cuando se trata de proteger los intereses de la burguesía capitalista, amenazada por la insurrección, la cosa cambia de aspecto; entonces el gobierno representativo, órgano de la dominación del capital, adquiere una ferocidad infame. Pega fuerte contra todos los que intentan cambiar su sino social y lo hace con más seguridad y cobardía que el peor de los déspotas". Lo escribió Piotr Kropotkin en 1880 en su ensayo sobre el gobierno representativo.

Su Excelencia no estará habituada a oir estas palabras en los mítines que le organiza su partido para levantarle el ánimo en los momentos de desesperación. Pero conviene que lo sepa aunque es probable que no logre entenderlo. Su Excelencia es un déspota. Tanto más cuanto los depóstas como vuestra Excelencia, se creen con el poder de gobernar a su antojo sólo porque cuenta con los votos que obtienen mediente los embustes, las subvenciones y el apoyo de la banca.

Pero su Excelencia es además un déspota miserable en comparación con los déspotas del Antiguo Regimen. Porque aquellos déspotas no escondían sus intenciones detrás de los discursos de izquierda ni de la progresía, como tan bien sabe hacerlo su Excelencia. Su Excelencia además de oprimir y causar miseria -hay en nuestro país 8 millones de familias que viven al borde de la pobreza- engaña con una efectividad que nunca consiguieron, muy a su pesar, los déspotas del pasado. Y vaya si lo hace.

Ya no es preciso sacar a la policía a la calle, no se ven protestas, a nadie se encarcela. Y sin embargo nadie se mueve. ¿Quién lo iba a decir? Un heredero de Don Pablo Iglesias que ha convertido el poder en un instrumento tan efectivo de opresión. Todo es tan jurídico, tan legal, todo se hace de acuerdo a las reglas. Es todo tan democrático. Y hay tanta cohesión social. Ahora los medios de comunicación del Estado que controla el partido del que su Excelencia es Secretario General hacen el trabajo que antes hacía la polícia. Y por si acaso, su Excelencia subvenciona a los sindicatos. La mansedumbre que nunca lograron los déspotas del pasado la ha conseguido su Excelencia en tan sólo seis años.

Hay que reconocer que su Excelencia no tiene un pelo de tonto, sabe hacer bien las cosas. El dinero que le ha costado al Estado que su Excelencia logre por fin imponer su voluntad y que nadie se de cuenta de ello.

Humildemente su siervo,

Mensaje 2: Sevilla, 1 de Junio de 2010.

Excmo. Señor:

Ayer entró en vigor el decreto que le quitará entre el 5% y el 7% a los funcionarios y eliminará la ley de dependencia y congelará las pensiones. Su Excelencia no ha ordenado que CIS publique en el barómetro mensual la opinión de los españoles. Así que a día de no sabemos cuántos súbditos de su Excelencia rechazan su decreto. Una información que de llegarse a descubrir será sin duda silenciada por los medios que su Excelencia controla.

Su Excelencia debería de saber que los mandatarios democráticos como usted han sido elegidos para hacer la voluntad del pueblo. Y no habría de yo de negar que hace usted la voluntad del pueblo, pero de una minoría de su pueblo. Primero suprimió su Excelencia el impuesto de patrimonio en el 2008. Cada año desde entonces el Estado ha dejado de percibir 3.600 millones de euros, la mitad de lo que su Excelencia le está robando a los pensionistas. Su Excelencia no ha tomado ni una sóla medida para controlar la deuda de los bancos. Todo lo contrario: se cree que ha inyectado a la banca española cerca de 50.000 millones de euros. En el año 2006 el partido de su Excelencia, que son representantes legítimos de la soberanía popular, le fue condonada una deuda de 33 millones de euros. Como el Tribunal de Cuenta tiene un retraso de cuatro años, no sabemos hasta dónde se ha endeudado su partido hasta el momento. Todo parece indicar que sigue fiel a la voz de su amo el Banco de Santander.

Imagino que su Excelencia se acordará de la famosa PAZ -Plataforma de Apoyo a Zapatero. Un grupo de entusiastas actores, intelectuales y cantantes, que afirmaban en el Manifesto por la Alegría que:

Las mujeres y los hombres que suscribimos este Manifiesto hacemos público nuestro deseo de que el 9 de marzo la ciudadanía mayoritariamente vuelva a apoyar a José Luis Rodríguez Zapatero:


-Para que desde el Gobierno se mantenga una forma de hacer política basada en el diálogo, la búsqueda de acuerdos y el respeto a las instituciones democráticas.

-Para que la solidaridad siga siendo un eje de la acción de gobierno, y tengan continuidad las políticas sociales impulsadas en esta legislatura.

-Para que todas las personas, hombres y mujeres, tengan los mismos derechos y los mismos deberes. Para que ningún credo, opción política o grupo social goce de privilegios.

-Para que todos participen en el progreso de la sociedad, y nadie se vea excluido de sus logros.

-Para que el mundo siga mirando a España como un referente en la defensa de la paz y la solidaridad internacional.
Las mujeres y los hombres firmantes de este Manifiesto confiamos en la capacidad de la sociedad española para avanzar en paz y en libertad, sin tutelas ni imposiciones. Una sociedad que mira al futuro con esperanza, sin miedo y con la firme voluntad de no dar pasos atrás.
Desde la independencia y la pluralidad de ideas, con espíritu crítico, sin adhesiones inquebrantables, confiamos en José Luis Rodríguez Zapatero para seguir liderando este proyecto colectivo.

Aquella petición de que en el Gobierno se "mantenga una forma de hacer política basada en el diálogo, la búsqueda de acuerdos y el respeto a las instituciones democráticas" me ha llamado mucho la atención. Particularmente el respeto que su Excelencia ha demostrado a las instituciones democráticas. El Congreso que el la expresión de la soberanía popular le ha pedido cuatro veces que reduzca los gastos de Ministerios. Y su decreto fue aprobado por un sólo voto de diferencia. También me impresionó mucho lo que dicen sobre la solidaridad. Su Excelencia debería de saber que hay en el país que preside un millón y medio de seres humanos que viven en la más absoluta miseria, y ocho millones y medio de personas se encuentran al borde de la pobreza. Sabrá su Excelencia que si multiplica -por favor, no se alarme, ya hay caculadoras que saben hacerlo, sólo tiene que procurar no equivocarse cuando teclee los números- por mil cada una de las personas que viven en la pobreza obtendrá algo menos del beneficio que ha obtenido ese gran patrón de la solidaridad nacional, Don Emilio Botín al frente de su banco.
Como todos los gobernantes que oprimen a los súbditos carece su Excelencia por completo de sensibilidad social. Que no lo perciba la clase intelectual que le apoyó es un asunto comprensible, se trata de una cuestión de subvenciones. Pero que los oprimidos por su Excelencia no sean capaces de protestar y reprocharle públicamente en al calle su hipocresía moral, sus mentiras y su deprecio por los valores más elementales del civismo, demuestra el grado de envilecimiento que el gobierno es capaz de imponer sobre los que ejerce el poder.
Humildemente su siervo:


Mensaje 3: 3 de Junio de 2010.

Excmo. Señor:

Los tiranezuelos y déspotas, como su Excelencia, recuerdan el famoso dicho de Ulpiano: Quod principi placuit legis habet vigorem. Como más de la mitad de los 629 asesores que tiene su Excelencia no llegan al Bachillerato Superior, les ahorraré el trabajo de traducir la sentencia latina, que en castellano significa: lo que al príncipe le place tiene fuerza de ley. Sin duda su Excelencia se sentirá lleno de fe en sí mismo: con un sólo decreto ha hecho que su voluntad se convierta en fuerza de ley. Ya nadie lo pone en duda, "aquí el que manda soy yo, y se hace lo que yo quiero, que para eso me han votado". Y es verdad que 11 millones de personas lo han votado para que su Excelencia hiciera su voluntad, la de ellos quiero decir. Aunque se me escapa a la comprensión saber cómo se puede hacer la voluntad de 11 millones de votos. Los principes, los tiranos y los déspotas no tienen esos problemas.
Agradecerle el enorme esfuerzo que está haciendo por mantener la cohesión social: su partido, como todos los partidos, presumiblemente endeudado hasta las cejas con los bancos, más de 50 mil millones de euros a la Banca, y no ha movido un sola ceja para controlar a la banca, como lo ha hecho el Presidente Obama, el otro gran líder progresista de la constelación planetaria en la que nos ha tocado vivir.
Me permitirá su Excelencia que le diga para finalizar que es un cobarde, porque no tiene agallas para enfrentarse cara a cara en un debate no manipulado por su televisón para defender y justficar las medidas que ha tomado, y por no haber mandado a su CIS que hicera un estudio de opinión que reflejara qué piensan los españoles sobre las medidas que ha tomado, y porque carece de la valentía moral que se necesita para admitir que no sabe más que mentir y engañar a un pueblo que carece de la educación necesaria para haberle prevenido de confiar en su Excelencia. Imagino que uno tiene que perder cualquier escrúpulo moral para vivir en el Palacio que usted habita, porque nadie en su sano juicio habría consentido en causar tanto mal como su Excelencia está haciendo.



Mensaje 4: 10 de Diciembre, 2010:

Excmo. Sr. Presidente del Gobierno.

Excelencia:

Veo que su Excelencia ha aprendido a utilizar con efectividad las técnicas del marketing político. No sé la cantidad que su Excelencia lleva gastado en campañas de publicidad desde que se convertió en Presidente. En los regímenes democráticos es una información que los gobiernos tienen la obligación de facilitar a sus ciudadanos. Pero un régimen como el que preside su Excelencia no puede ser democrático; de lo contrario sería difícil entender como un completo IMBECIL como su Excelencia tenga el poder de decidir sobre la vida de cuarenta millones de individuos. Entre los cuales, desgracidamente para mi, me encuentro también yo.

¿Cómo conseguir que la plebe no protesta ante la supresión de la ayuda a los desempleados a partir de Febrero, la brutal subida de los impuestos del tabaco, la gasolina y las comisiones de los bancos?

Hay que desviarles la atención. Se crea un conflicto con repercusiones sociales cuya solución fortalezca la posición del gobierno y su presidente. Controladores aéreos. Puente de la Inmaculada. Estado de emergencia.

Nos frien a impuestos. Nadie se da cuenta.

Conclusión: qué gran presidente. Cómo ha resuelto la crisis que él mismo ha creado. Los malos son los controladores aéreos. Son los que tienen al pueblo como rehén. Dicen. El gobierno no. Subida del iva, subida de la gasolina, subida del tabaco, bajada sueldo de los funcionarios, subida de las hipotecas y comisiones de los bancos, cogelación de las pensiones, y los más grave supresión de los 426€ de la ayuda social a los parados desde Febrero. Más de 600.000 personas pasarán a vivir en la miseria, por la decisión de su Excelencia. Nada de eso puede ser percibido por el pueblo que lo tiene por el Presidente que más ha hecho por la consolidación de los derechos sociales desde que murió Franco. Corramos, pues, un espesa cortina de humo para que nadie lo vea. Y si además su Excelencia sale fortalecido tanto mejor. La imagen a proyectar es que su Exelencia resuelve con decisión los problemas, que toma las medidas correctas, que se preocupa por los españoles, que les tiene informa
dos, que es un gobernante responsable etc ... y todas las demás chorradas que su Secretario de Estado de la Información nos dice en su página web.

La protesta social es hábilmente dirigida hacia los malos: los controladores aéreos. El gobieno proyecta en el exterior una imagen de firmeza y de control de la situación.Los mercados se tranquilizan, la Comisión Europea da su beneplácito, la deuda del Estado se coloca. Los plutócratas aplauden. Su Excelencia está satisfecha.
Así se mantiene al rebaño dentro del redil. Son tan fáciles de engañar.

Me recuerda su Excelencia a Napoleón, otro gran demócrata progresista como usted, que trajo tanta libertad a Europa. Decía Napoleón que para un hombre como él perder un millón de hombres en la guerra no significaba nada. Su Excelencia no ha matado todavía a tanta gente como Napoleón, pero a partir de Febrero cerca de cuatro millones de seres humanos vivirán en el país que su Excelencia gobierna con puño firme, al borde de la miseria.

Su Excelencia no tiene vergüenza. Una cualidad que lo convierte en un gran estadista. Pero es que además es tonto. La clase de tontos perversos y sin escrúpulos morales que le hacen el trabajo sucio a las grandes corporaciones, que le dicen a su Excelencia las medidas que tiene que tomar. Y como todos los tontos perversos, su Excelencia es muy obediente. Pero no me cabe duda, su Excelencia sabe realmente gobernar: se trata sólo de mantener a la población en un grado generalizado de estupidez, que les incapacite a percibir cómo alguien tan incompetente y tan rematadamente imbécil como su Excelencia, tiene el poder de gobernarles. El problema de los tontos como su Excelencia es que siempre cncuentra cincuenta listos que son capaces de admirarle.Después de todo: ¿qué significa para su Excelencia cerca de cuatro millones de pobres? Gobernar significa engañar y para eso no hace falta ser muy listo. Las cárceles y los gobiernos del mundo están llenos de malhechores como su Excelen
cia.
Como a Franco, a su Excelencia tampoco le tiembla el pulso cuando toma esas decisiones.

Queda humildemente súbdito de su soberana estupidez:

Enrique Bocardo Crespo.

Mensaje 5:

Sevilla, 31 de Enero, 2011

Excelencia:

No me negará su Excelencia que entre tanta miseria, corrupción, y desaciertos que lleva en estos casi siete años de mandato ha servido de esperanza y de inspiración a todos los imbéciles que nunca supieron cómo progresar. Está claro que la estupidez bien puede abrigar alguna esperanza de éxito, si un redomado estúpido como su Excelencia ha sido nombrado Presidente del Gobierno. Ya era hora de que los imbéciles tuvieran un modelo en donde reflejarse. Aunque su Excelencia no sea católico, me permitirá la libertad de sostener que se ha convertido en el patrón de los imbéciles sin esperanzas. Por lo menos ya tenemos algo. Sólo nos queda una secta socialista que le tome por santo. Lo estoy viendo en los altares de los políticos socialistas obreros españoles: San Rodríguez Zapatero, patrón de los imbéciles y socorro de la estupidez. De caballo perdedor en las elecciones del 2004 a Presidente de Gobierno, ¿quién lo hubiera dicho? Cuando su Excelencia fue elegida por la cúpula del partido porque sabían que no tenían nada que hacer. Y es que, como dicen en mi pueblo, todos los tontos tienen suerte. Suerte la suya, porque a nosotros, ya que hablamos de santos y patrones, nos ha caído el San Benito con Excelencia. En menos de siete meses nos ha bajado el sueldo a los funcionarios, se ha cargado el sistema de pensiones, ha disparado la cifra de parados, ha declarado el estado de alarma, nos ha subido el iva, la gasolina, el tabaco y la luz. Y eso en tan sólo siete meses. ¡Lo que hubiera hecho su Excelencia si se hubiera dado cuenta de la crisis cuando la anunciaron en el 2006! Nada más necesario que un tonto útil como su Excelencia para poner en marcha las reformas del sistema financiero que le dictan desde Davor. Su Excelencia será imbécil, de eso no cabe duda, pero es muy obediente con cumplir lo que le dicen la élite canalla que lo ha puesto donde está.

Más de 15 millones de euros a los sindicatos por año desde el 2004, no se moleste le hago la multiplicación hasta el 2010: son aproximadamente 60 millones de euros. Treinta millones de euros anuales para pagar los 629 asesores de su Excelencia. Lo que prueba mi tesis sobre su estupidez, porque si su Excelencia fuera más listo nos ahorraríamos la legión de asesores que viven a mi costa. 1.500 millones de euros para apuntalar el crédito de los bancos. Y lo que nos costarán las Cajas de Ahorro, que serán cerca de 50 mil millones, y no 20 mil como su Excelencia nos ha hecho creer. 1.500 millones de euros cada año en pagar la televisión pública para promocionar su imagen de hombre de izquierda comprometido con los valores tradicionales del socialismo y de la progresía que vive a costa de la estupidez escénica de los que le apoyan. Es preciso mantener la cohesión social. Quién lo duda. Y vaya si se consigue repartiendo dinero como lo hace su Excelencia.

Un ejército en Afganistán, otro en Libia y en Kosovo. Subvenciones a las Fundaciones de los partidos a razón de más 4 millones de euros anuales. Aumento del 20% en la asignación de dinero público a los partidos. Sueldos millonarios de diputados, dietas, coches oficiales, pensiones vitalicias, y toda la perversa suntuosidad del poder de la que les gusta rodearse los ímbéciles como su Excelencia, para esconder la profunda ineptitud que les domina. A lo que hay que sumar el gasto que ocasiona a las arcas públicas su Alianza de Civilizaciones, que no sabemos todavía lo que nos cuesta.

¿Y todo esto para qué? Para que una pandilla de pillos que no tienen vergüenza sigan esquilmando al pueblo en nombre de qué: ¿de la libertad? , ¿de la sostenibilidad? , ¿de la democracia representativa?, ¿de la solidaridad? Del negocio que gracias a su Excelencia hacen a diario los bancos, las empresas de armamento, los periódicos de Prisa y Mediapro, y la carteva de empresarios corruptos que viven a costa del poder que su Excelencia ejerce. Pero la culpa de que nos mande no es suya. Es nuestra. Es el resultado de este sistema estatal de opresión que idiotiza a la gente para que sea capaz de votarle. Es su Excelencia un milagro portentoso del marketing político contemporáneo: cómo si no, nos habrían de hacer creer que alguien tan inepto como su Excelencia tiene la capacidad de gobernarnos.

Sometido a su perversa estupidez queda suyo,

Enrique Bocardo.

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